Nuevo estudio: el Bisfenol A es tóxico para las glándulas mamarias
Estaban tardando en preocuparse por los posibles efectos de diferentes disruptores endocrinos en nuestro organismo. Parece que toda investigación e información que recibimos nosotros se hacen a cuenta gotas y sinceramente, esto no hace más que aumentar nuestra desconfianza.
Hace pocos meses, en junio de 2011, la Unión Europea prohibió la comercialización e importación de productos que contuviesen Bisfenol A (BPA) y que estuvieran en contacto con la comida. Esto supuso un motivo de alarma para muchas madres, que nos dimos cuenta que el uso de biberones como lo habíamos hecho hasta ese momento, resultaba que ahora era perjudicial para nuestros peques.
Desmitificando el mito: el champú de caballo
Se ha convertido en el nuevo boom dentro de la cosmética y muchas han sido las empresas que se han aprovechado de nuestra ignorancia. Y es que no es la primera vez que hablo de la falta de información al consumidor y de lo fácil que es timarnos.
Te metes en Internet a buscar opiniones sobre el champú de caballo y todo son palabras bonitas a ese champú: más brillo, más cuerpo, ¡incluso más pelo! Pero, ¿hasta dónde todo esto es verdad o mentira?
Pues siento decir a las aficionadas a este nuevo producto, que al parecer todo es mentira. Y es que, si lo piensas, ¿a quién se le ocurre utilizar un champú dedicado a animales? Es que es lo que nos faltaba para seguir poniendo sustancias químicas nocivas para nuestra salud en nuestro cuerpo. Porque si es un jabón dedicado a animales, seguramente tenga pesticidas y otros ingredientes perjudiciales para el ser humano ¿no?
La importancia de las vitaminas para la piel
Este frío es inhumano. Otra cosa no, pero yo el frío lo llevo fatal, y mi piel es el reflejo de esa intolerancia absoluta a las bajas temperaturas. Y lo malo es que mis hijos han tenido la “suerte” de heredar esa fantástica piel sensible que se reseca con facilidad, en la que aparecen erupciones muy a menudo y ese sin fin de características estupendas.
El caso es que fui al dermatólogo ayer para que me dijera qué narices puedo hacer para no seguir descamándome cual pescado, y su respuesta fue rotunda: vitaminas y mucha hidratación. Además de una crema que espero que sea mágica y me quite estos picores de forma milagrosa.
Y es que las vitaminas son imprescindibles para nuestro organismo, parece ser. Podemos encontrarlas tanto en animales como en plantas, y los seres humanos tenemos que buscarlas en fuentes externas para cubrir nuestro cupo diario de estos nutrientes. Y es que es eso, debe de ser que yo no presto atención a ese pequeño dato… Resulta que tengo que comer más fruta, verdura, etc…
¡Tanto insistir en que lo hagan mis hijos, y se me olvida aplicarme el cuento!
Los ftalatos y el Bisfenol A inducen a la obesidad
Casi tres meses después del nacimiento de mi hija Elena, no consigo bajar de peso. Y eso que hago casi todo lo que hice con mis otros dos embarazos: lactancia, caminar, no comer en abundancia… En definitiva, cuidarme bastante más que durante los nueve meses anteriores. Y ya me había rendido, interiorizando la idea de que me voy haciendo mayor, que mi cuerpo ya no responde como antes, y que tres partos son muchos partos, que tampoco puedo pedirle peras al olmo…
Todo esto fue hasta hoy, que he descubierto una nueva posible causa de esos kilitos de más , y he decidido que es la definitiva (sobre todo porque es mucho más fácil pensar que te sobran unos kilitos por causas ajenas que porque te has puesto como una boa durante todo el embarazo…). Un estudio realizado por investigadores del Mount Sinai Medical Center aseguran que una de las posibles causas del aumento de peso podría ser la presencia de ciertas sustancias químicas en algunos productos de cosmética y de limpieza, en particular, los Ftalatos y el Bisfenol A .
Aprende a identificar los ingredientes tóxicos en la cosmética
Cotilleando por Internet he descubierto este interesante taller que pretende enseñarnos a todos los interesados a conseguir entender qué quieren decir todos esos palabros imposibles de entender que aparecen en las etiquetas de ingredientes de los cosméticos.
El post dice así:
“¿Alguna vez examinaste los ingredientes de las etiquetas de los envases de los cosméticos y de otros productos de cuidado de la piel? ¿Sabes qué son esos ingredientes? Durante una hora y media aprenderemos a identificar los ingredientes tóxicos incluidos en los productos de cosmética convencional que utilizamos diariamente. El taller es práctico.
La importancia de la información al consumidor
Cuatro de la tarde, hora de la siesta. Aprovecho la tranquilidad de mi casa mientras la enana está dormida y las dos fieras todavía están en el cole para reflexionar una vez más y dedicarle un poco de tiempo a mi blog. Entre el estrés de las navidades y la dificultad de volver a la normalidad, tengo todo bastante abandonado…
Aprovecho para ver la tele un ratito, de esas veces que te quedas totalmente zombie mirando la tele sin prestar atención a nada. ¡Qué necesidad de desconectar de vez en cuando! Me trago todos los anuncios habidos y por haber. (Creo que es lo más interesante que ponen en la tele en esta franja horaria)
Y es cuando me doy cuenta de lo poco informados que estamos: cremas de nombres impronunciables que prometen la juventud eterna gracias al efecto mágico de X sustancias que soy incapaz de memorizar, champús regeneradores con X propiedades que me entran por un oído y me salen por el otro…, y así un sinfín de productos que muchos de nosotros compramos sólo por lo que nos venden en televisión.
